El XXV Aniversario de María Santísima de la Paz ha sido el motivo que los pinceles de este artista veleño han tenido el honor de rellenar cada trazo de su ultimo lienzo
El pasado sábado, 14 de abril, tuvo lugar la presentación de la obra conmemorativa que enmarcaría la efeméride de una bendición de nuestra ciudad.
Se trata de la que ocurrió en el año 1993 en la Iglesia Conventual de San Francisco, de María Santísima de la Paz; quien acompañaría a Jesús de la Humildad.
En este mismo templo donde se bendijo y ante un público expectante, se situaba la última obra pictórica de José Carlos Chica Ramos que vendría a anunciar dicha efeméride.
La presentación del autor corrió a cargo de Alejandro García Jiménez, hermano de esta Hermandad franciscana, quien desgranó su faceta como artista y además describió lo que sus pinceles habían trazado.
A continuación os dejamos la explicación que el propio autor, José Carlos Chica, realiza de su composión que anuncia veinticinco años de Paz:
Óleo sobre lienzo de 1 metro por 50 cm, de clara composición vertical, dividida en tres secciones trensversales claramente duferenciadas; en el centro de la obra y cómo elemento simbólico y estructural obsevamos la cruz de Jerusalén, emblema de la Cofradía y de la cristiandad, enmarcando las letras doradas y cinceladas PAZ, de donde surge la rama de olivo dorada, ajuar y joya de la Virgen, al mismo tiempo que representación icónica de su advocación, integradas en esta ocasión en la tipografía. Articulando la sección superior del lienzo, aparece representada la figura de la Santísima Virgen, tres veces, como tres letras de oro tiene su nombre, tres veces guapa, pudiendo admirar los dos perfiles y la frontalidad en todo su esplendor, de nuevo el número tres, tan significativo en la historia religiosa. Ya en la parte inferior observamos la acción de la salida penitencial con un cortejo de nazarenos en procesión reforzando las líneas compositivas en diagonal y señalando los años en oro que marcan la conmemoración, 1993 – 2018, así como las azucenas, flor que acompaño a la Virgen en sus primeros años de veneración. Señalar como parte importante de la significación simbólica la gama cromatica que va desde los ocres dorados al burdeos, como corporatividad identitaria.
Noticia Aitor H López Rodríguez
