Una insigne obra bordada en hilo de oro fino y sedas sobre terciopelo carmelita todo realizado por el joven bordador veleño y que se encuentra coronada por un remate de plata repujada salida de los talleres cordobeses de Ramón León Peñuelas
Durante el triduo que realizó la Hermandad de Ntra Sra del Carmen, que reside en la Parroquia de San Andrés, pudimos contemplar una maravillosa obra que será el enser mayor que tenga esta corporación de gloria de Torre del Mar. Para ello, José Alberto Ortiz Carmona (licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Málaga) nos detalla todas las características de la obra que ha bordado Francisco Javier Santacruz Rodríguez y que tiene el remate de Ramón León Peñuelas
“Un año más la Hermandad ha querido continuar con la línea marcada en los últimos tiempos e ir finalizando la renovación y actualización del cortejo procesional de la Stma. Virgen. Con esta premisa se ha estrenado en el presente 2016 el guión corporativo, que ha sido diseñado y realizado por el artista veleño D. Francisco J. Santacruz Rodríguez. Hablar del guión es hacerlo del enser más representativo que puede poseer una hermandad, pues no hay que olvidar que se trata de la pieza que la representa en todos y cada uno de los actos que celebra o acude la corporación a lo largo del año
La obra ha sido bordada en hilo de oro fino y sedas sobre terciopelo marrón carmelita, entroncado de forma directa con el color más apropiado de la advocación mariana de la Stma. Virgen del Carmen. El diseño, de carácter ornamental, se desarrolla en torno a un medallón central timbrado por una corona real. En el interior del mismo se encuentran dos óvalos, el de la izquierda con el escudo de la Hermandad y el de la derecha con el escudo de la Orden Carmelita. Entre ambos se sitúa el anagrama de la Virgen María (Ave María) compuesto por las letras A y M superpuestas. Queda esta gran cartela central culminada con una vara de azucenas situada en la zona inferior, debajo de los óvalos, este elemento iconográfico hace alusión a la pureza de la Santísima Virgen. Desde el medallón se desarrollan toda una serie de elementos vegetales que se irán superponiendo en altura de forma simétrica. Numerosas hojas, tallos de acanto y florecillas se distribuyen de manera uniforme a lo largo de todo el diseño, rompiendo la unidad del mismo dos cuernos de la abundancia que se sitúan justo encima del medallón, así como un jarrón central del que emergen con elegancia pequeñas flores. Tras la lazada inferior que sujeta la propia tela a la barra se sitúa la zona inferior del bordado o faldilla. Ésta mantiene el mismo estilo en el diseño que en la zona superior, introduciendo en su parte baja una greca de malla con conchas, elementos propios del mar, por lo que en esta zona se hace presente el carácter marítimo que tiene la Hermandad de la Virgen del Carmen.
Para su ejecución se han desplegado las más ricas técnicas del bordado artesanal en hilo de oro en realce -como pueden ser la cartulina, la hojilla, el setillo, el ladrillo, el dado, el rombo, la puntita simple y doble, o la media onda simple y doble-, así como del bordado en seda, e igualmente técnicas mixtas como el milanés, que mezcla el hilo de oro con la seda.
Para rematar el guión se ha apostado por una cruz en plata de ley repujada y cincelada. Las labores de diseño y ejecución han recaído, como viene siendo habitual, en el taller del platero sevillano Ramón León Peñuelas, que para la ocasión ha diseñado una cruz plana de perfil mixtilíneo. Ejecutada en ambas caras, presenta un desarrollo ornamental en el que se superponen acantos y volutas en cada uno de los brazos de la cruz. Flanqueado por rayos en las cuatro intersecciones se sitúa, justo en el centro, un medallón con el busto de San Andrés, titular de la Parroquia de Torre del Mar, identificado gracias a la cruz en aspa que aparece tras de él, elemento iconográfico propio del apóstol. Por otro lado, el medallón de la zona posterior muestra el escudo de la Orden Carmelita. Toda la cruz se asienta sobre una ménsula cuadrangular ornamentada con acantos y tornapuntas que, al igual que la barra, sigue el diseño de otros trabajos realizados por este platero para la misma hermandad, consiguiendo de esta forma dotar de unidad, coherencia y estilo personal al conjunto de piezas que componen el cortejo procesional.”
Noticia de Aitor H. Lopez Rodriguez